jueves, 10 de febrero de 2011

HISTORIAS DEL INTRA-FÚTBOL: BILARDO, BRANCO Y EL AGUA ADULTERADA


Argentina y Brasil se enfrentan en el Estadio Delle Alpi de Turín. Octavos de final del Mundial de Italia 90. La actual campeona del mundo encontró antes de lo previsto un rival de entidad. La selección verdeamarela de Jorginho, Valdo, Careca…y Branco. La selección albiceleste la dirigía el siempre controvertido Carlos Bilardo. Días antes del partido declaró a un periodista de la revista El Gráfico que haría todo lo que estuviera en sus manos para conseguir ganar ese partido. “Algo voy a inventar, no sé qué, pero algo será, este partido con los brasileños tenemos que ganarlo, ya vas a ver…”, afirmó de manera contundente el seleccionador argentino, que también explicaría después que una de las claves del partido fue evitar las subidas de los  brasileños Jorginho y  Branco. Lo consiguió. De una manera un tanto…inaudita. Con agua adulterada. A partir de aquel lance, la expresión al enemigo ni agua, dejó de tener sentido. 
                                          http://www.la-redo.net/

Minuto 39 de la primera mitad. Ricardo Rocha comete una dura entrada sobre el argentino Troglio, que tiene que ser atendido en el terreno de juego por las asistencias argentinas. Entre ellos, el masajista argentino Galíndez que es el que se ocupaba de dar agua a sus futbolistas. Sin embargo, ésta vez los argentinos tramaban algo. A un par de futbolistas argentinos se les advirtió de que no bebieran de una botella verde. El calor era sofocante de ahí que fueran varios los jugadores que no dudaron en refrescarse mientras el juego se paró, incluso un jugador brasileño se acercó a las asistencias argentinas para que éstas le suministraran algo de agua. Sin embargo, no podía imaginar que el líquido que estaba a punto de ingerir estaba adulterado. Todo estaba diseñado y preparado para que si un rival se acercara a por un poco de refresco, se le ofreciera una botella de agua con sustancias relajantes y tranquilizantes. El ingenuo fue el lateral brasileño Branco. A partir de entonces, el defensa brasileño comenzó a sentirse mal.  Desde la ingesta de esa agua contaminada, Branco no pudo rendir con normalidad durante el resto del partido. Además, era el encargado de lanzar las faltas directas.  El propio futbolista brasileño se percató pronto de que algo fallaba, sobre todo, después de beber de aquella botella. “Galíndez, el masajista me dio agua para tomar y eso es una cosa que va a quedar en la historia del fútbol porque yo tuve problemas serios. Yo no sé qué preparado tenía aquel agua, después que bebí comencé a quedar tonto”, explicó años después. Y para corroborar el asunto y la trampa, hace unos años, uno de los protagonistas de aquel encuentro, Diego Armando Maradona confirmó toda la trama en la televisión argentina. Todo ello, sin pelos en la lengua, sin esconderse, como si hubiese prescrito el delito.  “Yo vi beber a Branco, y venía a tomar Valdo… ¡todos los buenos!, yo pensaba: que tomen, que tomen”, comentó el diez argentino. No solo confesó, sino que teatralizó la escena imitando los gestos y la situación en la que quedó Branco tras la ingesta de esa agua contaminada. La famosa botella verde contenía agua con Royphnol picado, una sustancia tranquilizante que provoca falta de coordinación e inestabilidad, entre otros efectos. El artífice de toda la trama fue el propio seleccionador nacional, Carlos Bilardo, aunque nunca ha reconocido su implicación en el asunto. Siempre lo negó, entrando en varias ocasiones en contradicciones, desmintiendo incluso declaraciones propias. Sin embargo, una vez destapado y confirmado todo, al ex seleccionador albiceleste no lo cree nadie, sobre todo, por ser un sospechoso habitual. Siempre ha sido conocido por sus artimañas y su juego sucio. Llegó a reconocer que como jugador utilizó alfileres para zafarse de sus rivales. Ya como técnico, mostró su lado más bronco cuando, siendo entrenador del Sevilla, fue cazado por una cámara alentando a su preparador físico de pisar al rival en lugar de atenderlo. Carlos Bilardo hace la trampa, la mastica, la traga y la digiere, como si nada hubiera ocurrido. Un genio del ‘otro’ fútbol.
Sobran las palabras al observas y disfrutar de este video:


martes, 8 de febrero de 2011

GRANDES MOMENTOS DE AYER Y DE HOY:EL PENALTI DE DJUKIC

14 de Mayo de 1994. A la última jornada de liga se llegó sin conocer aún el nombre del equipo campeón. Dos eran los clubes que tenían opciones. El Deportivo era el líder con un punto de ventaja y el que dependía de sí mismo. El Barcelona era el segundo y debía esperar un tropiezo de los coruñeses. Ambos equipos jugaban su partido decisivo en casa, frente a su afición. El Deportivo recibía al Valencia y el Barça al Sevilla. La fiesta tan solo podía vivirse en un estadio. A Coruña y Riazor se vistieron de gala para vivir el día más importante en la historia del club gallego. Por aquel entonces, las vitrinas del Deportivo aún se encontraban vacías de títulos oficiales. Esa tarde de Mayo, los coruñeses podían ganar su primer título de liga. Dependían de sí mismos. Sin embargo, el gol de la victoria se hacía esperar. Mientras tanto, a cientos de kilómetros, en Barcelona, los locales consiguieron remontar los goles (5-2) de los sevillistas Simeone y  Davor Suker. Los andaluces se jugaban un puesto en competición europea. Sin embargo, los blaugranas liderados por el genial brasileño Romario, que esa tarde alcanzó los 30 goles en liga, y por un equipo inolvidable, consiguieron marcarse el objetivo de ganar de manera holgada y esperar noticias de Riazor. Los minutos pasaban, no había goles en Riazor y los coruñeses no conseguían ese tanto que les daba el título de campeón de liga. En el Camp Nou se dejaban las orejas pegadas a los transistores. Las emisoras de radio echaban humo en esos tiempos en los que internet como lo conocemos ahora era ciencia ficción. El tiempo apremiaba en A Coruña y se ralentizaba en Barcelona. El tiempo subjetivo, oiga. Sin embargo, cuando en Barcelona ya soñaban con el milagro de un nuevo título al final del final, tras los dos conseguidos gracias a los sendos tropiezos del Madrid en Tenerife, desde Riazor llegó una noticia que dejaba ese potencial nuevo campeonato para los blaugranas a una distancia de tan solo 11 metros. Última jugada del partido en Riazor, penalti a favor de los locales.



El Deportivo se encontró con la mejor de las oportunidades para entrar en la historia del campeonato de liga español. Ya en la prolongación del encuentro, en una acción más a la desesperada que elaborada de los coruñeses, Nando fue objeto de penalti por parte del valencianista Serer. La euforia se instaló en Riazor y el desconcierto en el Camp Nou, donde no creían ya que el Depor fuese capaz de marcar el tanto del triunfo. El encargado de lanzar el penalti para los locales era Donato, sin embargo, el incombustible mediocentro ya no se encontraba en el terreno de juego. El siguiente era Bebeto, pero el brasileño se escondió en su madriguera y no quiso ni acercarse por la zona. La pelota quemaba, pesaba. EL encargado de pasar a la historia, pasase lo que pasase era el central Serbio Djukic. Once metros, un punto de penalti, una pelota que pesaba cual balón medicinal, una portería cada vez más pequeña y con más trampas a los ojos del serbio, y un portero en frente dispuesto a detener el lanzamiento. González, guardameta del Valencia. Djukic ni siquiera miró a su oponente, Intentó concentrarse en el balón. Fijó su mirada en él, se concentró y deseó pegarle con todas sus fuerzas. Sin embargo, sus piernas no respondieron a su mente. Temblaban. Se quedaron sin fuerzas justo a la hora del golpeo. El disparo fue flojo, centrado. Fácil para el portero, que celebró el error del central como una victoria. Tiempo después se supo que González estaba primado por dejar su portería a cero. Riazor lloró, el Camp Nou no podía dejar de reír. La alegría y la tristeza recorrieron España de oeste  a este a la velocidad de las ondas hercianas. El Barcelona repetía título por cuarto año consecutivo, algo inaudito en el conjunto blaugrana y que puso fin a una época dorada en Barcelona, el Dream Team de Cruyff. Djukic fue el más valiente, el que dio el paso al frente para ser protagonista de una de las acciones más míticas que ha deparado la liga española de fútbol. El Deportivo tenía que esperar para engalanar sus vitrinas con su primer título oficial. Pese a la enorme tristeza, la espera no fue larga. Un año después, los Coruñeses pudieron celebrar su primer título nacional. La Copa del Rey…frente al Valencia.

lunes, 7 de febrero de 2011

LA RESACA DE LA JORNADA (22)

El Athletic de Caparrós se lo empieza a creer. Desde la temporada 1997/98 no conseguían los bilbaínos ganar cuatro partidos de forma consecutiva. Esa temporada, el equipo dirigido por Luís Fernández consiguió ser subcampeón de liga, tras el Barça de Van Gaal. Ese segundo puesto permitió al Athletic alcanzar una plaza para la Champions. Más de diez años después, desde Bilbao se vuelve a disfrutar de una racha similar. Estos doce puntos consecutivos han permitido a los jugadores de Caparrós asentarse de manera contundente en los puestos de Europa League y soñar con la cuarta y, por qué no, la tercera posición que tiene el premio directo de la Champions. Todo ello a través de un grupo de futbolistas que asimilan a la perfección lo que su técnico quiere que hagan. Para mí, el Athletic es el equipo que mejor saber optimizar sus recursos. Todo ello, con un juego directo pero no exento de calidad. Llorente es ya una realidad palpable de nuestro fútbol. Detrás, un joven Muniain que poco a poco va mejorando en todos los aspectos. Con su fútbol eléctrico, vertical, con un regate endiablado y una visión de juego propia de un veterano. Atrás, la calidad y la capacidad de marcar el ritmo de los partidos de Javi Martínez. Y sobre todo, una sobriedad defensiva que es la clave de que, al fin y al cabo, todo funcione.  Son ya 3 partidos seguidos sin que el Athletic reciba un solo gol. Iraola es un gran defensor y mejor atacante. Sus llegadas arriba son puñales y sus centros asistencias impecables para Llorente y Toquero, que ahora con su sacrificio y entrega encuentra también el premio del gol. San José y Ekiza son una joven pareja de centrales tan contundentes como sobrios. Y bajo los palos, el gran portero Gorka Iraizoz. Un bloque que sabe que la unión es el único camino para alcanzar el éxito. Saben a lo que juegan, dan todo lo que tienen y poco a poco, se lo están creyendo. Si consiguen hacer de San Mamés un fortín y dejan escapar pocos puntos, el Athletic volverá a Europa, y con toda la justicia que su gran fútbol merece.
El Barcelona de Leo Messi. Me aburre tanto escuchar el tan manido discurso de que Messi sin Iniesta ni Xavi no sería el mismo. Es tan absurdo porque es mentira. Es ciencia ficción. Y solo se lo creen aquellos aficionados a ese discurso. El resto disfrutamos de las prestaciones que el argentino ofrece día sí y día también. La regularidad de Messi en esto del balompié apenas ofrece precedentes. Su evolución es incalculable. Año a año ofrece algo nuevo. Y esto, es solo siendo Messi. Obvio que detrás tiene un grupo de futbolistas geniales que lo hacen mejor si cabe. Sin embargo, esa gran mentira no tiene cabida para los que suelen ver todos los partidos de Leo. El juego de Messi no solo abarca los goles, es mucho más. Por ejemplo lleva 14 asistencias de gol. Más de las que llevan Xavi e Iniesta juntos.
El Barcelona del Di Stéfano del siglo XXI, como catalogó Quique Sánchez Flores a Messi, alcanzó un nuevo record en la liga. 16 victorias consecutivas en un campeonato. Record que obstentaba el Madrid de Don Alfredo en la 60/61. Como afirmó Guardiola, esas plusmarcas solo se pueden lograr con futbolistas de la dimensión de Di Stéfano o Messi. El Madrid de aquella época es recordado como el Real Madrid de Don Alfredo Di Stéfano. 50 años después, solo la aparición de un nuevo genio ha propiciado que ese record fuese batido. Este Barça de los records, el `sextete’, etc, etc, será recordado como el Barcelona de Don Leo Messi, guste más o guste menos.

sábado, 5 de febrero de 2011

RADIOGOL

Minuto 95 de un partido enorme, grande, histórico, de esos inolvidables. España se jugaba el pase a los cuartos de final frente a Yugoslavia en el último partido de la fase de grupos, tras debutar con derrota frente a Noruega, en el que Molina se tragó un gol que terminó costándole el puesto en detrimento de Cañizares. En el segundo partido, España si pudo vencer a los eslovenos, eso sí por la mínima. Por lo tanto, a la selección nacional no le valía si quiera el empate frente a los yugoslavos. El partido fue una locura de goles, ocasiones, juego frenético. El balón cambiaba de área a una velocidad que costaba asimilar. Comenzó arriba en el marcador España, pero después, ya en la segunda parte, Yugoslavia fue la que dominó el marcador hasta el final, nunca mejor dicho, del partido.


 El partido agonizaba y España no conseguía recortar distancias para alcanzar el milagro de la remontada. Los yugoslavos se sentían cómodos pues la renta era amplia ya que, ellos creían que hasta el empate les favorecía, luego, comprobarían que su renta era aún mayor. La nacional lo intentó y en una de esas, Munitis fue objeto de penalti. Medienta, por aquel entonces una figura del fútbol, fue el encargado de materializar el empate a tres. Corría el minuto 94. El propio Mendieta declararía posteriormente que pensaba que con el empate se alcanzaba la clasificación. Sin embargo, no era así, porque el resultado en el otro partido favorecía a los noruegos. Quedaban ya segundos cuando se obró el milagro. Guardiola mandó al área un balón largo, larguísimo, buscando al espigado Ismael Urzaiz. Éste consiguió pasar el balón de cabeza al corazón del área. La pelota cayó botando y Alfonso, que se encontraba totalmente solo y desmarcado, la enchufó de primeras con la zurda. El balón fue bajo, colocado e imparable para el portero que nunca pudo hacer nada ante la masiva presencia de jugadores en su área. Se desató la locura para los españoles y la incertidumbre para noruegos y yugoslavos, que no sabían cuál era su nueva suerte ante la remontada épica de España. Finalmente fue Noruega la que quedó apeada el torneo. A los yugoslavos les valió finalmente hasta la derrota.
El gol fue un orgasmo futbolístico. La selección venía de caer en primera ronda del mundial de Francia 98. Ese torneo supuso el punto y final de la era Clemente y el comienzo de la de Camacho. Una nueva era que estuvo a punto de comenzar en tragedia. Un segundo fracaso consecutivo era un peaje demasiado caro por pagar. El gol de Alfonso fue un alivio para la selección. Sin embargo, en cuartos de final la selección se topó con los dueños del mundo por aquel entonces. La Francia de Zidane, Pirés, Trezeguet, Henry, Vieira, Blanc, Barthez, etc, etc. Una selección que también terminó como campeona la Eurocopa. Una selección gala que de momento, es irrepetible.

viernes, 4 de febrero de 2011

LOS GOLES NO SE FALLAN

Drenthe, o lo importante no es mantenerse, sino llegar
Llegó Drenthe al Hércules de Alicante como una figura mundial del fútbol. Solo fue un espejismo, porque el holandés no ha demostrado nada en esto del balompié. Tan solo un egocentrismo brutal y una autoestima por las nubes que solo le vale de cara a la galería, pero que nunca demuestra en los terrenos de juego. No sé si cuando aceptó jugar cedido en el Hércules pensó que tenía que jugar por decreto, o que se iba a convertir en el rey de la ruta del bacalao. Debería de haber luchado como el que más para demostrar que tiene, al menos, un hueco en el Madrid, que tiene la aptitud y la actitud de tener derecho a lucir dorsal en el equipo blanco. Pues no, Drenthe se tomó su paso por Alicante para subir su ego y para comportarse como un niño maleducado e irrespetuoso. Un futbolista que, de momento, se le recuerda por su error en un mano a mano con Valdés, no puede exigir ser titular en ningún equipo del mundo, venga del Real Madrid o de los Globetrotters.

 Llegó a Alicante como la estrella que nunca fue. Sigue siendo una promesa que poco a poco se convierte en el enésimo muñeco roto de esto del balompié. La afición del equipo alicantino lo recibió como un ídolo y el extremo holandés no ha estado a la altura. Más noticias extradeportivas que dentro del terreno de juego. El epicentro del terremoto Drenthe se halló a final del año pasado cuando se negó a entrenar hasta que le pagaran el dinero que desde el club le adeudaban. Lícito aunque las formas no fueron las adecuadas. Alegó que necesitaba el dinero porque tenía muchos gastos. Una bofetada al sentido común. Si un futbolista de primer nivel, que ha estado  varias temporadas en el Real Madrid, donde no debió cobrar mal, tiene problemas para llegar a fin de mes, es para sentarse a reflexionar sobre la vida que lleva. Dejó tirado a un club que le dio la oportunidad que nunca se ganó en Madrid. Apostaron por él cuando ya nadie lo hacía. "En el Hércules solamente me han dado buenas palabras y no hechos”, afirmó sin despeinarse las rastas. En Alicante esperan lo mismo de él. Más hechos, más implicación de una eterna promesa del fútbol.  Luego, arrepentido, pidió disculpas y mostró su implicación por la causa de cambiar. En Enero se abrió el mercado de fichajes y ese intento de cambio se quedó en una fachada. La Juve mostró interés en el extremo. No sé cómo andarán en Turín para necesitar a un futbolista que no ha demostrado nada.  Desde Alicante no toleraron que Drenthe jugase con ellos y se negaron al traspaso del jugador a Turín. “Estoy triste porque el Hércules no me ha dejado irme a la Juventus. No vine aquí para estar en la grada. La Juve sí me necesitaba, pero parece que el Hércules no”, lloriqueó el holandés.  No vino para estar en la grada pero si para regatear fuera de la cancha a un grupo de compañeros, a una directiva  y a una afición. No quedaron ahí sus declaraciones tras su frustrada salida rumbo a la Juve.  "Tengo calidad de sobra como para estar en la grada. Ahora no tengo ganas de nada. Más que enfadado, estoy triste", finalizó. Pues demuéstrala. Trabaja, gánate esos euros que dices que no cobras. La presencia del holandés es un quebradero de cabeza para la entidad. Su propio técnico, Esteban Vigo parece cansado del tema, sin embargo, quiere creer que Drenthe quiere cambiar. Tiene por delante 17 partidos para ello. Al terminar la liga, el regalito Drenthe deberá volver a Madrid, donde ya se cansaron de la eterna promesa. No sé qué harán con él. Si no cabía antes, ahora, mucho menos. La actitud de futbolistas como Drenthe demuestra que para muchos, lo importante no es mantenerse, sino llegar y vivir la vida.

jueves, 3 de febrero de 2011

LA RESACA DE LA COPA. SEMIFINAL (VUELTA)

El Madrid será el finalista. Se terminó por fin la eliminatoria entre Sevilla Y R. Madrid. Por fin. Este duelo entre andaluces y madrileños ha dejado detrás mucho tufo y una serie de sucesos que no deben repetirse. El fútbol debe de estar por encima de todas esas acciones. También deja un par de decisiones arbitrales muy comprometidas. Especialmente el gol fantasma de Luis Fabiano, que, personalmente, después de una semana, todavía no veo claro. Para más inri, ayer el árbitro anuló una jugada a Negredo por un fuera de juego que no existió. Muy complicado, muy apretado, pero el delantero sevillista no se encontraba en posición adelantada. Su disparo, una bella vaselina ante la salida de Casillas, terminó entrando en la portería del Madrid, pero el árbitro ya había anulado la jugada. Esto, en el minuto 10 de partido. Ese gol hubiera supuesto la igualada en la eliminatoria. Al final, el talento del alemán Özil decantó el encuentro y el resto de la eliminatoria. Adebayor marcó su primer gol con la camiseta blanca. El Madrid consigue el pase a costa de un buen Sevilla que dio todo lo que tenía dentro, pero que se encontró quizás con más adversarios de los que pensaba. Empezando desde su propia directiva, pasando por el departamento de Marketing hasta esos energúmenos que lanzaron las botellas. Además de esas dos jugadas polémicas. Muchos obstáculos para una eliminatoria de fútbol. El vigente campeón cayó en semifinales. No obstante, el Sevilla ha encontrado en la Copa del Rey el torneo idóneo para alcanzar grandes gestas. La temporada que viene tendrá una nueva oportunidad.
El Barcelona espera al Madrid en la final. Con Guardiola a la cabeza ningún partido llega a convertirse en trámite. Pese a eso, ayer, casi que lo fue. El propio técnico blaugrana reservó a la mayoría de sus futbolistas titulares y dio entrada a los menos habituales que además cumplieron de sobra.  Tanto Adriano como el nuevo fichaje, Afellay, anotaron sus primeros goles de la temporada. El 5-0 de la ida invitaba a ello y Guardiola pensó en la liga. El partido fue un bonito espectáculo de fútbol que la ciudad de Almería acogió como se debe. Los andaluces cerraron una participación copera histórica, pues nunca antes habían alcanzado si quiera los cuartos de final. Se despiden del torneo en semifinales con la cabeza alta y con esa sensación de haber caído frente al campeón.
El 20 de Abril se disputa la última ronda, la que marcará el nombre del equipo que inscribirá su nombre como nuevo campeón del torneo. El Madrid vuelve a disputar una final de copa 7 años después, tras perder la final de 2004 frente al Zaragoza. Antes, en 2002, la perdió contra el Deportivo en el famoso ‘Centenariazo’ del Bernabéu. Además, no la gana desde hace 17 años.  Al Barça tan solo le ha bastado una temporada para volver a disputar la final de Copa. Fue campeón en 2009 frente al Athletic de Bilbao. El año pasado el Sevilla, que terminó el torneo como campeón, eliminó a los de Guardiola en octavos. Dos meses y medio faltan todavía para un nuevo partido del siglo, eso sí, ésta vez con un título de por medio.  Hasta entonces, respiremos tranquilos y disfrutemos del camino, que no es poco

martes, 1 de febrero de 2011

LA RESACA DE LA JORNADA (21)


El R. Madrid a 7 puntos, que son 8, que son…muchos…Pinchazo del equipo blanco en el siempre complicado estadio del Reyno de Navarra. Esta derrota deja  la decisión más controvertida de Mourinho desde que es técnico del Madrid. La pareja de mediocentros que el portugués colocó de inicio en Pamplona no invitaba a un partido como mucho toque y control. Lass y Khedira no pueden jugar juntos. Se estorban, abarcan el mismo espacio dentro del campo y ninguno de ellos cuenta con la habilidad de hacer jugar al equipo. Con Xabi Alonso renqueante por una gripe, la solución idónea quizás hubiera sido Granero, o Kaká, aunque al brasileño se le haya olvidado u oxidado parte de su juego, ofrecería algo más que uno de los dos titulares en el centro del campo.  El resultado, poco juego, pocas ocasiones de los blancos y una sensación de que a Osasuna esa decisión le vino como anillo al dedo. El gol de Camuñas obligó a Mourinho a deshacer el enredo. Un puzle colocado con fichas que no encajan salvo que las aprietes y las coloques al mogollón. Llega un momento en que no puedes continuar y debes volver a empezar. Eso ocurrió. Tres cambios de una tacada para resolver el problema. Muchos delanteros, mucho atacante, y tan solo Xabi con la capacidad de ofrecer algo, eso sí, mermado en su condición física.
 La derrota deja al R. Madrid a 7 puntos de los blaugranas, todo ello, más un golaverage prácticamente asegurado. Muchos puntos de distancia para la fase del campeonato en la que todavía nos encontramos. Muy pronto se ha abierto la brecha. Los blancos ya se encuentran como en temporadas anteriores, esperando el fallo de los jugadores de Guardiola. Sin embargo, en la jornada 21 de liga, y a falta de 17 partidos, el Barça debe falla no uno, ni dos, sino tres partidos en lo que resta de liga. En el momento en el que se encuentran los blaugranas esa ecuación es muy fácil de resolver. El Barcelona será campeón, porque no va a fallar tanto. Esa ecuación solo tendría sentido con una racha de derrotas o pinchazos inusuales de los jugadores de Guardiola.
Solo el Barcelona puede perder la liga. La enésima victoria del Barcelona en liga y la derrota de los blancos en Navarra, deja la liga a merced de lo que quieran los jugadores de Guardiola. 7 puntos de diferencia a falta todavía, o solo, de 17 partidos, pueden ser pocos…o muchos. Sobre todo, por la sensación que ofrecen los futbolistas blaugranas. Seguridad, control, dominio y la impresión de que si van a fallar, lo van a hacer muy poco. Incluso en tardes poco lúcidas como la del Rico Pérez de Alicante, el Barça transmite ese sentimiento de que no van a perder. Y que cuando afinen la puntería, sus tres golitos, caen. Así fue. En una tarde fallona de Messi, estuvo fallón en el pase y en la conducción,  el argentino marcó dos goles y se acerca a C. Ronaldo en la lucha por la bota de oro y el pichichi. Pedro abrió el marcador al final de los primeros cuarenta y cinco minutos. El canario lleva seis jornadas consecutivas marcando. Ya no es Pedrito, ahora es Pedro y es una de las estrellas de la liga. Faltan 17 partidos, la diferencia entre el Barcelona y el Madrid es ya de 7 puntos. No es definitivo. Pero queda la sensación de que, si se produce la remontada, no ganaría la liga el R. Madrid, sino que la perdería el Barça.