sábado, 27 de agosto de 2011

CESC Y THIAGO: LAS MATEMÁTICAS NO FALLAN

Cesc vuelve al club en el que siempre soñó triunfar tras hacerse futbolista en el Arsenal. Sin embargo, tras varias ofensivas del Barcelona, ahora su regreso es cuestionado por una parte de los medios y de la propia afición blaugrana, debido en parte a la ilusionante irrupción de Thiago Alcántara.
                                                 http://www.que.es/

Ces Fábregas regresa al Barcelona ocho años después y lo hace como uno de los mejores centrocampistas del fútbol. Se marchó a Londres como una joven promesa y vuelve para completar un centro del campo que rebosa talento. Pronto Arsène Wenger le dio galones de titular y pese a que las exigencias eran grandes, el joven futbolista no defraudó, hasta el punto de convertirse con el paso de las temporadas en el auténtico líder del Arsenal.  Cesc se ha criado como futbolista con nombres de la talla de Bergkamp, Pirès, Vieira, Henry, etc.
Sin embargo, el fichaje de Cesc por el Barcelona comenzó a ser cuestionado por algunos medios y por la propia afición del Barça, sobre todo, debido a la espectacular irrupción en la élite del fútbol de Thiago Alcántara. La duda sobre la necesidad del fichaje de Cesc se instauró en el entorno blaugrana debido al espectacular europeo que ofreció el hijo de Mazinho, unido a los grandes goles con los que se presentó en la pretemporada del Barcelona.
Se debate si en estos momentos es una exageración gastar 40 millones de euros en Fábregas, si además se cuenta ya para el primer equipo con Thiago. Pero pocos se plantean las alternativas que ofrecerá Cesc a Guardiola a lo largo de la temporada. Es más, tampoco se piensa en la posibilidad de que ambos puede que jueguen muchos minutos juntos.
El fútbol es un deporte de asociación. Y si se parte de esta premisa, siempre será mejor que se asocien Xavi e Iniesta con Cesc antes que con Rochemback. Y también lo será si Thiago es el  compañero de rondo de Xavi y Messi antes que Ciric.
Además, el flamante fichaje de Cesc y la gran aparición de Thiago resuelven el problema de fondo de armario tan criticado temporadas atrás. Se cuestionó la escasez de recursos que tenía el entrenador blaugrana. Ahora, el talonario y la máquina de crear futbolistas que es la Masía consiguen solventar esa cuestión.
Porque el Barcelona con Cesc y Thiago aumenta las posibilidades de repetir los éxitos de un pasado reciente, en un futuro próximo. Porque de siempre la operación numérica de más por más, ha sido más. Las matemáticas no fallan.

PUBLICADO EN: http://www.vavel.com/ autor Joaquín Rueda

miércoles, 17 de agosto de 2011

GONZALO HIGUAÍN, LA HISTORIA DE SIEMPRE EMPEZAR

Cada nueva temporada, la historia se repite para Gonzalo Higuaín. El argentino tiene que superar cada año una reválida y de nada le sirven las actuaciones del pasado. Siempre comienza el curso con un nuevo obstáculo o desventaja.
                                         http://www.ligafutbol.com/

Pese a las grandes prestaciones que Gonzalo ha ofrecido desde que llegó a Madrid, allá por diciembre de 2006, no siempre ha contado con el beneplácito de la grada, y mucho menos, de algunos medios de comunicación y periodistas de nuestro país. La memoria en el mundo del fútbol es efímera. Y cada verano al argentino se le presenta una nueva dificultad. Siempre hay un nuevo delantero al que fichar. Este verano han sido Agüero y Neymar. Incluso, desde cierto sector de los medios no se dudó en colocar al argentino como moneda de cambio o como una potencial fuente de ingresos. Amén de las duras críticas que recibió tras la eliminación del Real Madrid en octavos de la Champions frente al Lyon, mientras que otros futbolistas que ofrecieron menos quedaron impunes de ese fracaso. Además, en este verano, la enésima resurrección de Benzema. Porque al francés, en estos momentos en las alturas, lo han desacreditado en tantas ocasiones que esa bipolaridad desconcierta.  
Porque desde que aterrizó en Madrid, Higuaín ha tenido que jugar una reválida constante, un examen final cada vez que saltaba al terreno de juego. Siempre se dudaba de él. Siempre fue el blanco perfecto para las críticas y para enmascarar aspectos más profundos que giraban en torno al club blanco. Lo fácil era atacar al joven delantero. Las dos primeras temporadas del argentino fueron bastantes complicadas. No estuvo acertado en  la faceta realizadora. En dos temporadas tan solo materializó doce de goles. Sin embargo, fue decisivo en los tramos finales de las ligas de Capello y Schuster. Higuaín se desquitó y se desmarcó de todas las críticas y comenzó una de las progresiones más espectaculares de un futbolista en los últimos años. Desde entonces, el argentino ha mejorado en todas las facetas en las que destaca un delantero. La más importante, en el aspecto goleador, pues Higuaín superó la veintena de goles en liga en sus últimas temporadas completas. En la última, una dura y larga lesión en la espalda frenó en seco un curso que tenía visos de ser un calco de los anteriores. Además, se convirtió en un delantero de primeros goles, es decir, clave a la hora de encarrilar los partidos para su equipo. Pero no solo del gol vive Higuaín. También se ha destapado como un excelente asistente, debido a la gran movilidad que ofrece dentro del terreno de juego.
Pese a ese progreso espectacular y a que ofrece siempre unas estadísticas al alza, el argentino tiene que comenzar desde cero, y casi siempre a la sombra, cada temporada. De poco sirve el trabajo y el esfuerzo del pasado, ya que siempre empieza el curso generando las dudas y el recelo que siempre le acompañó. Ahora, además, las encuestas también van en contra de Gonzalo, que lo colocan por detrás de Benzema. Sin embargo, desde que ganó en presencia y en confianza, el argentino ha cumplido, además como uno de los más destacados del Real Madrid. A base de goles y brillantes actuaciones, termina imperando el sentido común e Higuaín siempre encuentra su hueco en el equipo blanco.

miércoles, 10 de agosto de 2011

MÁLAGA 2011-2012: LA INCÓGNITA DE LAS GRANDES INVERSIONES

Los fichajes del Málaga llevan al equipo a la temporada más ilusionante pero exigente de su historia. Los refuerzos son excelentes, sin embargo, las piezas deben encajar.
                                          http://www.vivafutbol.es/

El nuevo, sorprendente e ilusionante Málaga del jeque Al-Thani está casi perfilado. El fichaje de Santi Cazorla se convierte en un excelente refuerzo que viene a completar un equipo ya de por sí notable. La revolución en el equipo malagueño comenzó a gestarse en el pasado mercado invernal. La llegada de jugadores como Baptista, Maresca o Demichelis reforzó  un equipo que durante los primeros meses de campeonato mostró su peor versión.
A cada golpe de talonario, aumenta la calidad de la plantilla, pero también las exigencias, expectativas y presión de un equipo que jamás tuvo en su historia. La inversión en fichajes es una de las más altas en toda Europa. Santi Cazorla se ha convertido en el fichaje más caro -20 millones- en la historia del club. Antes, se incorporaron Toulalan,  Monreal, Isco, Buonanotte, Joaquín, Sergio Sánchez, Mathijsen y Van Nistelrooy. Grandes futbolistas que mezclan veteranía con juventud y hambre de gloria. Nadie duda de la capacidad de estos jugadores. De hecho, la pretemporada del Málaga está siendo sobresaliente y su gira por Holanda confirma las buenas sensaciones que sobre el papel transmite el equipo.
Manuel Pellegrini es el encargado de sacar el máximo rendimiento a esta nueva plantilla plagada de grandes nombres. Para el entrenador chileno, pese a las distancias institucionales, esta revolución no le es novedosa. Ya fue partícipe del nuevo proyecto faraónico de Florentino Pérez en el Real Madrid. Pellegrini tuvo ante sí el difícil reto de devolver la gloria al equipo blanco. La presión ya fue máxima por aquel entonces. Ahora, el técnico chileno tiene de nuevo la complicada tarea de dirigir un equipo repleto de exigencias.
Los propios futbolistas son conscientes de que están ante la temporada más expectante de la historia del club. El objetivo tiene que ser Europa, como así afirman Toulalan y el extremo portugués Duda: "Este año tenemos que ir a por a Europa sí o sí". Los jugadores comienzan a mentalizarse para participar en un campeonato en el que se serán observados, alabados o criticados en el momento en que los malos resultados lleguen.
Otro factor fundamental en el desarrollo de la temporada será la propia afición malaguista. Una grada acostumbrada a pugnar por unos objetivos más terrenales, se encuentra en apenas unos meses, con un equipo que se ha reconstruido para pugnar por cotas mucho más altas. El salto en los objetivos debe llevar consigo  una capacidad de autocrítica muy elevada. Plantea dudas  el comportamiento que tendrá la afición ante los malos resultados, si estos se producen.
La distancia que separa el éxito del fracaso es escasa. Y en este Málaga no quedan muy bien definidos estos extremos. La expectación de la ciudad de Málaga con su equipo es máxima. La afición vive en un continuo cuento, pasando página a página con una sonrisa en los labios. La ilusión es extrema y palabras tan prohibitivas en el pasado como Europa o Champions League son ya habituales en las tertulias de sus aficionados. Hay mucha prisa por saltarse fases, que en proyectos como este parecen casi necesarias para que la desilusión no haga acto de presencia a las primeras de cambio. El claro ejemplo es el Manchester City. Desde el principio se catalogó esta aventura como un proyecto a largo plazo, y como casi siempre, será el balón el encargado de dictar sentencia.

También publicado en http://www.vavel.com/ Autor Joaquín Rueda Fernández

sábado, 6 de agosto de 2011

LOS 'FORLÁN', A FUEGO LENTO EN LA HISTORIA


 Tras el triunfo de Uruguay en la Copa América, Diego Forlán logró imitar a su abuelo y a su padre, que también lograron triunfar con su selección. Así, se convierten en la primera saga de futbolistas que logra que tres generaciones brillen en el torneo sudamericano.

                                           http://www.elmundo.es
  
Uruguay se coronó el pasado domingo como la reina absoluta del continente sudamericano. La celeste se alzó con una nueva Copa América al derrotar por 3-0 a la selección Paraguaya. Uruguay fue el único combinado nacional del pelotón de favoritos que supo realmente estar a la altura de un torneo que ha decepcionado. Poco fútbol vistoso y escaso bagaje goleador. Entre los futbolistas de la selección uruguaya destacó el delantero del Atlético de Madrid, Diego Forlán, que volvió a erigirse como el líder de su combinado nacional. El charrúa tenía múltiples motivos para sonreír tras el triunfo: rompió con su sequía goleadora con Uruguay, ayudó con el arte del gol a la victoria final y por último, uno más emotivo y familiar, consiguió emular a su abuelo y su padre, que también ganaron la Copa América de Selecciones.
“Este título significa mucho. Mi abuelo lo ganó, mi padre lo ganó y ahora lo gané yo. Tres generaciones se llevaron este torneo, no se debe dar todos los días”. Así de radiante se mostró Diego Forlán tras conquistar con Uruguay la Copa América.  El charrúa se une así a una saga familiar con gen ganador, al ser la única que ha conseguido que tres generaciones de futbolistas de una misma familia ganen el torneo sudamericano. El abuelo materno de Diego, Juan Carlos Corazzo es un mito del banquillo de la celeste. Es el único entrenador que logró conquistar dos torneos sudamericanos, Ecuador 1959 y Uruguay 1967. En este último campeonato, además, Juan Carlos Corazzo dirigió a su yerno, Pablo Forlán, padre de Diego. Pablo fue defensa lateral que destacó en Peñarol.
Después de una temporada muy complicada y difícil en el Atlético de Madrid, motivada por su desencuentro con su entrenador Quique Sánchez Flores, Forlán afrontaba la Copa América como una válvula de escape. Una nueva oportunidad para demostrar que todavía tiene mucho que ofrecer. Y tan solo un año después de su gran mundial, en el que fue elegido mejor futbolista del torneo, Forlán ha vuelto a destacar con su selección. Pese a que llegó a la final con el casillero de goles en blanco, el delantero uruguayo consiguió ver puerta en el momento en que se deciden los campeonatos.
Diego agranda su palmarés y hace eterno el apellido Forlán en el mundo del fútbol. El delantero charrúa explicó que su padre vivió la victoria de su hijo desde la soledad, en Montevideo porque lo pasa mal debido a los nervios. Diego, el nieto, como protagonista; Pablo, el padre, en el retiro, con la calma que ofrece la distancia y Juan Carlos Corazzo, el abuelo, desde la inmortalidad que proporciona el recuerdo de sus seres queridos. “El apellido Forlán quedará en la historia. Es un orgullo para la familia”, subrayó Diego tras la victoria. Los Forlán, tres generaciones unidas por una pasión y eternas por la  grandiosidad que ofrece la gloria y la victoria. Historia de la Copa América de Selecciones.

Publicado en www.vavel.com 

lunes, 11 de julio de 2011

CAMPEONES DEL MUNDO

El Mundial de fútbol de Sudáfrica englobó todas las emociones y sensaciones que a lo largo de la historia del torneo ha llevado consigo la selección nacional. Favoritismo, desconfianza e incertidumbre. Sin embargo, esta última Copa Mundial de Selecciones, añadió un complemento más: esperanza y fe en una generación de futbolistas únicos hasta entonces. Sobre todo en un grupo que en su mayoría derribó las barreras que hasta entonces habían sido imposibles de superar por un combinado nacional en muchas décadas. No solo habían logrado pasar unos cuartos de final, sino que habían conseguido ganar una Eurocopa con un estilo de juego que asombró al viejo continente. Esa inercia fue aprovechada y explotada al máximo por un seleccionador nacional destinado al éxito. Vicente del Bosque fue el elegido para suplir a Luis Aragonés en el cargo. Un puesto caliente y con muchas exigencias que pronto se convirtieron en exageraciones a las primeras de cambio con la derrota inicial frente a Suiza. Los españoles tenemos esa costumbre de pasar del reconocimiento, del alago, del cumplido; al odio, al rechazo y a la más antinatural de las incongruencias. El primer traspié fue el inicio del primer debate sobre cómo y con quiénes debía jugar el combinado nacional. Del Bosque, que de esto del fútbol sabe más que el más ‘sabio’ periodista deportivo, no dudó en salir en defensa de Busquets, primer enemigo público de la patria tras la derrota ante Suiza. A partir de entonces, en una mezcla derivada por la necesidad y por la calidad que atesoraban los seleccionados, España solo supo ganar.

Partido a partido España derribó barreras insuperables torneos atrás. La presión y un favoritismo ganado con creces a lo largo de dos años de un juego excelente, no pudieron más que las ansias de gloria del equipo nacional. Pese a la primera derrota, España quedó primera grupo. Superada la primera crisis, España afrontaba la fase de cruces con la moral totalmente renovada. Limpia, reluciente, como el que comienza un nuevo torneo. En los octavos de final, Portugal fue el primer escollo que tuvo que superar la roja. La superioridad del juego del combinado español no se reflejaría con resultados abultados en los cruces. España ganó todos los enfrentamientos por un gol a cero.
Superado el obstáculo portugués. La selección se topó con el muro insuperable de los cuartos de final torneos atrás. La selección de Paraguay fue un rival que entrañó más dificultad que lo que las banderas, el escudo y las plantillas podían presagiar. Sin duda, fue el partido que marcó el punto de inflexión. El encuentro ante Paraguay fue escrito por el más rocambolesco, enrevesado y retorcido de los guionistas, solo que esta vez, era español. Lo tuvo todo. Penalti en contra, parada de Casillas. Penalti a favor, gol de Alonso, el árbitro manda repetir. Segunda ocasión, error de Alonso. Otra calamitosa actuación arbitral, otra vez en cuartos. El fantasma de los complejos volvía a presentarse de nuevo en el mismo camino, en el mismo momento. Pero esta vez no. Esta vez, incluso los postes fueron aliados. Villa controló el balón en el área y golpeó la pelota con el interior para intentar ajustar bien la pelota. Y cómo lo hizo que el balón pegó en el poste derecho de la portería para luego pasearse por encima de la línea de gol y volver a dar esta vez en el poste izquierdo para por fin entrar en la portería. En otro momento, en otro campeonato, ese balón nunca se hubiera convertido en el gol de la victoria. No hubiera entrado. España avanzaba hasta dónde nunca alcanzó en el Campeonato Mundial.
En la semifinal esperaban los alemanes, siempre presentes en las rondas finales. Sin embargo, esta vez con una joven hornada que se mezcló a la perfección con la vieja guardia. Llegaba Alemania a semifinales tras aplastar a Inglaterra en Octavos y a Argentina en los Cuartos de Final. Pero frente a la roja poco pudieron demostrar de ese juego novedoso y vistoso que habían desplegado en los cruces. El equipo de Joachim Löw tan solo pudo limitarse a observar como España movía la pelota a su antojo y a intentar defender los ataques españoles. Hasta que Puyol se elevó en el aire en un cabezazo limpio, fuerte, duro tras un saque de esquina de Xavi. El gol tardó en llegar pero hizo justicia en el marcador. La selección nacional continuaba derribando barreras en el torneo mundial. Ese partido supuso el fin del debate eterno durante el torneo. Torres no estuvo a la altura y Pedro entró en el once titular, siendo además de los más destacados del encuentro.
La victoria ante Alemania colocó a España en la mejor de las posiciones en la parrilla de salida hacia la gloria. España estaba a un solo partido de alcanzar el mayor hito de la historia del fútbol nacional, algo impensable torneos atrás, en los que un favoritismo más propio de andar por casa que real, unido a la mala fortuna y a decisiones arbitrales nefastas, impedían a la roja competir por cotas mayores. En la final esperaba Holanda, otra selección huérfana de gloria mundial pero con dos subcampeonatos como cicatrices. La selección holandesa alcanzó las semifinales al ritmo de Sneijder y a la velocidad que marcó Robben. Sin embargo, en la final, se disfrazó de equipo de rugby. El partido fue una auténtica batalla de Flandes en la que los jugadores de la orange se limitaron a desplegar un juego sucio, tosco, fuerte y violento por momentos. El pecho de Xavi Alonso fue testigo directo de ello. Sin límite de tarjetas Van Bommel hubiera logrado acarrear suspensión por acumulación de amarillas. El mediocentro holandés jugó a la perfección su rol de tope y secado del juego español, hasta el punto conseguir desquiciar al rival. El partido entró en una fase en la que se sabía que el primero en anotar se llevaba el campeonato. Los dos equipos tuvieron ocasiones claras en sendos mano a mano. Cesc no acertó a materializar su ocasión ante Stekelenburg. Ni Robben en dos ocasiones ante Casillas, que con la punta de su bota abortó la ocasión más clara del extremo holandés.
 El partido se decidió en la segunda parte de la prórroga. En el minuto 116, tras una larga jugada de combinación de la selección española. Jesús Navas comenzó una endiablada carrera por la banda derecha perseguido por varios contrarios. La jugada continuó en la izquierda con Torres, y el balón llegó hasta Cesc tras un rechazo de un defensa holandés. El jugador del Arsenal vio desmarcado a Iniesta, que se encontraba dentro del área escorado a la derecha. El manchego controló el pase de Cesc y el balón quedo botando. El tiempo se ralentizó. Andrés no perdió de vista ni el balón, ni la posición de la pelota y del guardameta holandés. Iniesta tenía ya en mente el disparo y sabía que no iba a fallar, que no se podía errar una oportunidad única. Entonces conectó un derechazo con el empeine interior. Algo centrado, pero demasiado duro y seco para que Stekelenburg pudiera repelerlo. El disparo se convirtió en gol y el gol llevó al éxtasis. Andrés Iniesta volvió a ser el protagonista de un gol de leyenda, pero esta vez como emisor de un mensaje para todo un país. Iniesta también hizo eterno a Dani Jarque. La dedicación más especial en el escenario y en el momento más brillante. El gol llegó en un momento en que la capacidad de reacción para Holanda fue mínima. Hasta el final tan solo jugó el tiempo, lento para los españoles, rápido y fugaz para los holandeses, que apenas tuvieron tiempo para quitarse el traje de lucha con el que actuaron durante todo el partido. El pitido final coronó por fin al campeón. En ese momento, la gloria mundial se instauró en todo un país. En los españoles y en todas aquellas personas que vivieron como propia la victoria de la roja, qué importa la nacionalidad, qué importan las fronteras. El fútbol que desplegó España fue tan superior a todos sus rivales que encandiló a aficionados de diferentes nacionalidades.
Dos años de un sello y estilo propios bastaron para que la selección española disipara para siempre los complejos y el victimismo con el que terminaba siempre sus participaciones en torneos de selecciones. Todo ello, unido, por supuesto, con una generación de futbolistas hambrientos de gloria.

domingo, 29 de mayo de 2011

FINAL CHAMPIONS LEAGUE. BARCELONA 3- 1 MANCHESTER UNITED

Y el Barcelona que, ¿otra vez campeón de Europa?
El Barcelona no cerró anoche un círculo con su nueva Copa de Europa en Wembley, sino que lo amplió. Agrandó un círculo que tiene visos de convertirse en eterno. Un grupo de jugadores y de técnicos destinados a sellar su nombre con letras de oro año a año, título a título con exhibiciones ante las que nada pueden hacer sus rivales. Anoche, un vetusto del fútbol como Sir Alex Ferguson no pudo más que consolarse ante la evidencia: hoy por hoy el Fútbol Club Barcelona de Pep Guardiola es el mastodonte del balompié. “Nunca nadie nos había dado una paliza así”, afirmó con resignación y con mucha elegancia la derrota el técnico del Manchester United. Y el escocés no es nuevo en esto del fútbol. Sus palabras van a misa y vuelven. Más sabe el diablo (rojo), por viejo que por diablo.
                                          http://www.marca.com/

Al Manchester le duró la Final de la Champions lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks. Unos minutos. Lo que tardó el Barcelona en hacer lo que nos tiene tan acostumbrados durante 3 temporadas: adueñarse de la pelota. Y con el dominio de la pelota, es más fácil ganar. Luego el quipo inglés, con la furia y la calidad que tienen en el ADN los grandes equipos, y el Manchester lo es, consiguió empatar el gol inicial del Pedro, que hizo historia al ser el primer jugador español en marcar un gol en una final de Copa de Europa para el Barcelona. Poco después, Rooney, el que marca la diferencia para los ingleses, empató en la primera mitad en una brillante jugada que nació en la derecha, continuó el inglés en diagonal y terminó tras asistencia de Giggs-en fuera de juego- con un derechazo de primeras imposible para Valdés. Fue la única opción real del Manchester y tan solo le valió para empatar el partido.
Los caminos para el triunfo son infinitos, pero el más corto y ‘fácil’ es poseer el esférico, domarlo, tranquilizarlo y mimarlo, sin prisa, sin pausa. También es obvio que el camino hacia la gloria es más llevadero cuando en tu equipo cuentas con los tres mejores jugadores del planeta. El rondo que anoche se marcaron Xavi, Iniesta y Messi en pleno Wembley será imposible de olvidar. Las estadísticas son objetivas y el trío del FIFA Balón de Oro 2010 (¿y 2011?) no paró de tocar el balón entre ellos hasta aburrir a los jugadores del United. El dato es que Xavi Hernández fue el dueño de la pelota. Tan solo erró 7 de los 140 pases que ofreció anoche a sus compañeros. Iniesta más de lo mismo. Pero el que rompe con todo no es otro que Leo Messi. Dejó un recital de caños, regates, asistencias, visión de juego y solidaridad para con sus compañeros. Además del gol que rompió el empate en el marcador. Un zurdazo desde fuera del área que entró centrado pero ante el que nada pudo hacer Van der Sar, que no tuvo peor rival para elegir la retirada. El gol fue una losa para el equipo de Sir Alex Ferguson que apenas supo cómo reaccionar ante el gol del argentino. Y no solo no supo, sino que no pudo. Porque no tuvo apenas la pelota y porque cuando lanzaba contras, ahí estaban Piqué, Busquets y un genial Mascherano. Además, Ferguson se equivocó al mantener en el terreno de juego a un desquiciado Valencia y a Chicharito, superado por las circunstancias y perdido cual naufrago en el ataque inglés. La sentencia llegó con el tercero, obra de arte de David Villa, que fichó por el Barcelona para vivir y anotar goles como el de anoche. Todo comenzó en la derecha con el enésimo regate y eslalon de Messi, para continuar en Busquets que asistió al asturiano, quien tuvo tiempo de frenar la pelota con la planta, y disparar con el empeine interior para mandar con una rosca preciosa el balón a la escuadra de la portería de Van der Sar. El tercero sirvió para sentenciar un encuentro que prácticamente ya lo estaba. A partir de entonces, el partido sirvió para dar entrada al capitán Puyol que tuvo uno de esos gestos que hablan por sí solos. Al concluir la final, Puyol cedió el brazalete de capitán y la responsabilidad de levantar el trofeo al francés Eric Abidal. El francés ha dado una lección de cómo se debe afrontar los duros golpes de la vida. Se recuperó en un tiempo récord de un tumor en el hígado. El esfuerzo tuvo como recompensa la vida, y la vida le regaló al galo una noche inolvidable que nadie le podrá robar.
Anoche el Fútbol Club Barcelona consiguió levantar su cuarta Copa de Europa, todas ellas, en apenas 20 años. Desde que implantó para siempre un estilo en el club, que el tiempo ha demostrado que es uno de los más estéticos y eficaces que se recuerdan. Todo comenzó con Cruyff, Van Gaal aportó su granito de arena-hizo debutar a Xavi e Iniesta-, Rijkaard moldeó el estilo y con Guardiola se ha reinventado. Dicen que anoche se cerró un círculo, yo pienso que tan solo se agrandó. Se cerrará cuando esta hornada de futbolistas quiera, porque perderán, esto es solo un deporte, pero creo que volverán a ganar, más pronto que tarde

martes, 17 de mayo de 2011

RADIOGOL. EL GOL DE BELLETTI, EL GOL DE LA 'SEGUNDA'


17 de Mayo de 2006. Barcelona 2 -1 Arsenal. Gol de Belletti.

Minuto 79. Rozando el 80. El Barcelona acababa de empatar la final y buscaba la remontada ante un Arsenal agazapado atrás que se encontraba con un jugador menos desde el minuto 18 del partido. El gol de Samuel Eto’o tras una genial combinación entre Iniesta y Larsson, que asistió con toque sutil, pero suficiente, al camerunés, terminó por alentar a los jugadores del Barcelona que sintieron que la segunda Copa de Europa estaba más cerca que nunca. 



Una diagonal de Ronaldinho desde la izquierda buscando crear peligro, terminó en un disparo algo forzado de Iniesta. El rechazo al disparo del manchego le llegó  Belletti, ya situado en terreno de juego de los ingleses. El brasileño entendió el desmarque de Larsson. El pase fue bueno, sin embargo el sueco no controló bien en primera instancia y el balón se le quedó aún más escorado a la derecha. Larsson, de espaldas a la portería tan solo tenía un apoyo cercano y real, el de Giuly. Los defensores ingleses eran mayoría en ese momento y en esa zona. Sin embargo, el lateral brasileño observó un importante hueco por el que comenzar un determinante desmarque. Los jugadores del Arsenal frenaron bien la posibilidad de que Larsson penetrara al área o pasara en corto a Giuly, pero olvidaron guardar bien sus espaldas. Belletti entró en el área con comodidad. Larsson, con una enorme visión de juego, se percató de ello y metió con la zurda un sutil pase medido  a la llegada al área del brasileño. Belletti controló la ‘redonda’ con la zurda orientándose la pelota hacia su pierna buena, la derecha. La dejó rodar, apenas un par de metros, antes de armar la pierna derecha y disparar para crear el máximo peligro posible. Belletti se encontraba escorado hacia la derecha, con un complicado ángulo para el disparo a puerta. La portería del Arsenal estaba defendida por el español Almunia, que tapaba el palo corto de su portería. Sin embargo, el tiro del lateral brasileño golpeó  la pierna derecha de Almunia con tan mala suerte para los ingleses que el balón cogió la dirección de la portería.
Juliano Belletti . No se lo podía creer. Su subida por la banda derecha y penetración hasta el área se acaba de convertir en el gol de la remontada. Belletti cerró los ojos, se echó las manos a la cara y no pudo aguantar más de pie. Quizá le empezaron a temblar las piernas e hincó sus rodillas sobre el césped sin despegar aún sus manos de su rostro. Al instante, la figura de Belletti se perdió ante la llegada de sus compañeros en torno a él, que no dudaron en abrazar en conjunto al lateral brasileño. El gol de Juliano Belletti fue decisivo para la consecución de la segunda Copa de Europa. Aquel Barcelona de Frank Rijkaard puso las bases para poder entender lo que hoy día es el Barcelona de Pep Guardiola. En apenas 10 días, el estadio Wembley, como en 1992, podría coronar de nuevo al Barcelona como Campeón de Europa, solo que ahora, ya no sería la primera vez, sino que podría ser la cuarta ocasión en la historia del club blaugrana.